martes, 22 de septiembre de 2015

Amores imposibles

Quizás no era como lo había planeado. No, seguramente no.
Él era tan. Y ella era tan. Ambos eran.
Como una forma cambia en otra y en otra y en otra.
Con colores negros y violetas. Haciéndose una masa sin forma.
Como un alma, absorbe esos colores y se oscurece.
Se oscurecían, pero se amaban. Supongo.
Había prometido cuidarla, y en su lugar la había abandonado.
Lo normal.
Hoy ya no son los mismos. Nada los une.
Y sin embargo ella lo extraña. Lo necesita.
Como quien deja de fumar. O quien ha sido exorcizado.
Siempre esta el peligro de la recaída.

No hay comentarios:

Un deseo de cumpleaños

Se acerca mi cumpleaños. Y mientras todos me preguntan qué quiero, yo ya sé la respuesta hace meses. No necesito ropa nueva, ni cenas, ni re...