lunes, 2 de julio de 2012

Todo comienza en ti.

En el living el reloj marcaba las doce. Y el silbido de la pava en la cocina indicaba que el agua del mate se había pasado. En el baño se escuchaba el salpicar de la gota que le recordaba que debía llamar al plomero para que arreglara el lavamanos, siempre lo olvidaba, pero casi se había acostumbrado a ese sonido. Sentada en el sillón de siempre ojeaba su libro preferido, uno de vampiros seguramente, le fascinaban aquellos seres imaginarios. Quizás fuese por el simple hecho de creer en algo que no existía, o por admirar su rara capacidad de no sentir. "Cuida mi corazón lo he dejado contigo" leía entre susurros…Creía que si no lo pronunciaba tan alto, los recuerdos no vendrían a atormentarla. Pero ella sabía que no era así. Jamás lo sería. No sabía si eran recuerdos…o los recuerdos de un recuerdo lo que iba quedando en su memoria. Aquellos encuentros furtivos. Aquel amor extaciante. Sabíendo que nunca volvería a sentir lo mismo. Tampoco le importaba demasiado si no lo hacía. Malditos recuerdos. Se preguntaba si sería mejor no recordar…no recordar las caricias, los abrazos, los besos dados al azar. Porque olvidar algo que la había hecho tan feliz?
Mientras cambiaba de página, el filo de la hoja había hecho sangrar su dedo. Maldiciendo porque no encontraba con que curar su herida, volvía a la realidad. Aquella realidad en donde él, quizás nunca había existido y los recuerdos de su mente eran tan solo producto de su imaginación, donde él se había evaporado como se evaporaban los personajes de sus cuentos al cerrar la tapa de un libro.

lunes, 25 de junio de 2012

Basta.

Para terminar de curar, tenés que aprender a decir basta. Basta de idas y vueltas. Basta de charlas sin sentido y abrazos perdidos dados porque si. Basta de personas disfrazadas de amigos, de llamados no recibidos y de frases trilladas. Bas...ta de cosas pendientes, de búsquedas absurdas. No más lugares sin compromisos, no más desencuentros. Basta de discursos hechos. Basta de retos no correspondidos, de figuras desdibujadas, de ambigüedades... No es cierto que tienes que pagar algún derecho por ese suelo que quieras andar porque ya existe uno y es para todos: es aquel donde tienes apoyados los pies. Sigue caminando, el límite es el cielo.

domingo, 24 de junio de 2012

Tu mirada.


Y como dos amigos, me das tu mano.
Me miras, y dices "Hola"…
La respiración se me acorta, 
apenas si puedo hablar.
Y mi corazón late lentamente.
Cualquiera que nos viera podría decir que me conoces bien,
pero sabemos que no es así.
No conoces a esa chica que sueña contigo por las noches,
que desea besar tus labios, y abrazarte junto a ella al dormir.
Soy solamente una amiga, es lo que siempre he sido.
Porque simplemente, no me conoces.
Y puede, que nunca haya aprendido el arte de hacer el amor.
Aunque mi corazón duela por amor a vos.
Asustada, y temerosa del quizás,
deje escapar mi oportunidad de irme, 
pensando en la posibilidad de que vos pudieras amarme también.
Entonces, me das tu mano,
y dices "Adios"
Y mientras miro como te alejas,
al lado de aquella mujer afortunada,
pienso en lo que nunca sabrás.
Quien es, la única que te ama.
Nunca la conocerás.

Tiempo.


No dijeron ellos que nosotros seríamos siempre los mas felices?
Bueno, supongo que lo fuimos.
Pero la suerte nos ha dejado a un lado.
Dejando solo una falsa amistad.
Pero sabes que al final, cuando la vida te haya abandonado,
tienes alguien aquí en quien puedes confiar.
Abrázame fuerte, y no me sueltes.
Somos mas fuertes juntos de lo que podríamos ser separado. Es que no lo ves?
Nunca dejes que me marche.
Mil y un formas de separar las cosas. Pero esta vez, no es mi culpa.
Puede que todos los planes que hicimos no funcionen.
Pero no tengo ninguna duda, aunque sea difícil de ver.
Hay tantos sueños que hemos dado por vencidos.
Mira lo que tenemos, con este tipo de amor, es suficiente.
Sostente, prometo que todo saldrá bien.
Porque somos vos y yo juntos. 
Todo lo que tenemos, es tiempo.

miércoles, 9 de mayo de 2012

Un segundo, y todo puede terminar.

Estaba agotada. Había tenido un día muy duro. Los papeles, los expedientes…cajas azules con mas papeles, por todos lados. Mi cabeza iba a estallar, mi espalda me dolía, pero sabía que en casa me esperaba mamá con la comida. Y aunque había estado ocupada, algo rondaba mi mente.
Había intentado apartarlo, pero era imposible, él siempre estaba allí. "Nunca vas a estar sola, siempre voy a volver" Él me había dicho aquellas palabras, cuando me dejo, diciendo que era por mi bien. Que yo merecía algo mejor. Había estado divagando en la calle por horas, estaba anocheciendo. Al salir del trabajo, me adentre tanto en mis pensamientos, que olvide la hora por completo. Mamá debería estar preocupándose. Aceleré el paso, y para cortar camino, me adentre en la plaza, estaba un poco tenebrosa, pero estaría en casa en menos de 15 minutos. Pero algo ocurrió entonces…Fue demasiado rápido. Un tirón de pelo, el metal que atravesaba mi vientre, y una sombra que salía corriendo. Podía sentir el gusto oxido en mi boca. Caí al suelo, no podía moverme, la sangre corría por la mano que sostenía mi herida. Vislumbre una luz blanca, él tomaba mi mano. "Porque tardaste tanto?" Y todo se nublo.

Soy experta en complicarme la vida para demostrar que sé vivirla sencilla. Puedo encontrarle tres vueltas a una pregunta y ninguna a una res...