jueves, 4 de junio de 2026

Ya no quiero sanar.

Ya no quiero ser la persona que aprende la lección. No quiero escuchar que todo pasa por algo, ni que el tiempo acomoda las cosas, ni que algún día voy a agradecer lo que viví. Hoy no.

Hoy estoy cansada de ser la que junta los pedazos.

Porque mientras yo aprendía a convivir con el vacío, con las preguntas sin respuesta y con este dolor que parece haberse instalado en mi pecho como un huésped permanente, él siguió adelante. Como si nada. Como si las ruinas que dejó atrás no existieran.

Y hay algo profundamente injusto en eso. Lo que yo quiero es algo mucho más simple.

Quiero que un día entienda. Que una noche no pueda dormir porque recuerde exactamente lo que hizo. Que una canción le devuelva un recuerdo que preferiría olvidar. Que alguien le rompa el corazón con la misma facilidad con la que él rompió el mío. Que experimente esa sensación de buscar a alguien que ya no está.

No porque disfrute del sufrimiento ajeno. Sino porque hay dolores que solo se comprenden cuando se atraviesan. Estoy cansada de que me pidan que sane. De que me pidan que sea mejor persona. De que me pidan comprensión para quien no tuvo comprensión conmigo.

Quizás algún día vuelva a desear paz. Pero hoy deseo equilibrio. Deseo que el universo lleve la cuenta de todas las lágrimas que derramé en silencio. De todas las veces que tuve que fingir que estaba bien. De cada madrugada en la que sostuve un corazón que ya no daba más. 

Y entonces, cuando llegue el momento, que el karma haga lo que yo no puedo hacer. Que le muestre el tamaño exacto de la herida que dejó. Que le enseñe aquello que nunca quiso aprender. Y que, por una sola vez, sea él quien tenga que cargar con el peso de las consecuencias.

Porque hay noches en las que no quiero sanar. Quiero venganza, lenta y dolorosa. Hay noches en las que solo quiero creer que el dolor no se pierde. Que en algún lugar queda registrado. Y que tarde o temprano, encuentra el camino de regreso hacia quien lo sembró.

Ya no quiero sanar.

Ya no quiero ser la persona que aprende la lección. No quiero escuchar que todo pasa por algo, ni que el tiempo acomoda las cosas, ni que al...