sábado, 8 de junio de 2013

Tiempo.


Las cosas se pusieron muy difíciles para ellos.
Le encarnaría estar muy lejos con él, sin mas problemas, fuera del tiempo.
Lo han hecho muchas veces ya, basta con quererlo.
Irse lejos, ahí a tres metros sobre el cielo.
Pero los caminos se bifurcan, cada uno toma una dirección pensando que al final los caminos se volverán a unir.
Desde su camino ve a la otra persona cada vez mas pequeña.
No pasa nada, están hechos el uno para el otro, y ahí está él.
Y al final solo ocurre una cosa, llega el mal invierno y no hay vuelta atrás, lo sientes.
Y justo entonces intentas recordar en que momento comenzó todo y descubres que todo empezó antes de lo que pensabas, mucho antes.
En ese momento te das cuenta que las cosas solo ocurren una vez y que por mucho que te esfuerces ya nunca volverás a sentir lo mismo, ya nunca tendrás la sensación de estar a tres metros sobre el cielo.
Y te preguntas, donde esta el secreto del futuro? Puede que esté en fijarse bien y en avanzar. 
Mirar mas cerca. Mas. Tan cerca que lo borroso se vuelve nítido, se vuelve claro.
Claro! y volvés a tener razón! Hay cosas que pasaron mucho antes de que te dieras cuenta,
y la realidad es irremediable.
No debería esperar milagros, solo que las cosas pasen… o no, o si, no, si, no.
Y ahora lo tendría claro, pero ahora ya no depende de ella, sino de él.

martes, 4 de junio de 2013

Dreaming a dream.


Cierra los ojos. Tan solo eso, deja que tus párpados caigan.
Ahora imagina esto: somos vos y yo, sentados allí juntos en aquella sierra mirando el atardecer.
Sumergiéndonos en charlas sobre banalidades, y Lullaby suena a lo lejos.
Me levanto, me paro atrás tuyo y te rodeo con mis brazos, y en ese momento sentís que nada malo puede suceder.
Continuamos caminando hacia ningún lugar, pero juntos. 
Y en esa escena en tu cabeza te reís de las muchas pavadas que te digo. Como lo hago siempre.
Estoy al lado tuyo cantando muy muy fuerte y vos seguís riendote porque mi locura no tiene límites.
Y yo dentro de mi locura innata soy feliz, porque puedo hacerte reír, porque quizás por un momento y tan solo por un momento puedo lograr que aquello malo desaparezca y dejes entrever esa sonrisa que llevas dentro.
Al igual que yo río cuando te enojas conmigo, porque al rato se te pasa, porque así somos.
Llegamos al borde del precipicio y somos inmunes frente al mundo, la ciudad se mueve a nuestros pies sin percatarse de nosotros.
Prometo que no lloraré, no quiero hacerlo. Porque se que existís y se que me querés.
Se las cosas horribles que dice la gente por quererte y por mis imprudencias.
Perdón por los problemas causados, nunca supe ser de otra forma.
No puedo prometer que no caeremos al vacío, de hecho yo ya estoy allí.
Pero si puedo prometer quererte e intentar sacarte de ahí con todas mis fuerzas.
Y hacer de esta imagen algo real y verdadero. Y no por un rato, siempre.
Al abrir los ojos, no sabrás nada que no te haya dicho ya,
pero serán mas que palabras, serán sensaciones. Y de las buenas.

domingo, 2 de junio de 2013

Jump.

Cuando tomas decisiones es muy difícil saber cual es la realmente correcta.
Lo que se puede hacer es elegir la que mas se aproxime a lo que queremos.
Pero Newton era un adelantado y lo dijo el en su momento,
toda acción produce una reacción de igual magnitud y de fuerza contraria.
Es decir que todo lo que hagamos siempre tiene una consecuencia.
Y por mucho que lo intentemos no es fácil lidiar con ellas.
Elegis una opción y te quedas pensando que ocurrirá, que pasará, si elegiste bien.
Nadie lo sabe.
Tomas coraje, te alejas varios metros para tomar carrera, te impulsas y salís corriendo.
La decisión de saltar o no al otro lado del precipicio es solo tuya,
pero nadie sabe que ocurrirá, si lograrás llegar, si caerás o simplemente quedaras parado allí en el borde.
No te arrepientas en el borde, no te acobardes, armate de valor y salta.
Siempre se tiene que estar preparado para lo peor, así si algo bueno llega es mucho mas grande la alegría.
Y si caes al poso, mi querida amiga debo decirte que cuando llegaste hasta abajo y tocaste el piso, lo único que queda es subir.

lunes, 27 de mayo de 2013

Quizás el final feliz es...


Cuando somos pequeñas a nosotras las mujeres nos enseñan muchas cosas.
Si un nene te pega, le gustas. Nunca trates de emparejarte el flequillo, harás un desastre.
Y un día conocerás un hombre maravilloso y tendrás tu final feliz, como aquel de Cenicienta, Blancanieves o La Bella durmiente.
Cada película que vemos y cada historia que nos cuentan, nos imploran que esperemos el grito del tercer acto: La declaración inesperada de amor. La excepción a la regla. 
A veces nos concentramos tanto en el final feliz que no aprendemos a interpretar las señales, a diferenciar entre los que nos quieren y los que no… Entre los que se van a quedar y los que se van a ir.
Y quizás el final feliz no incluye un tipo maravilloso: quizás el final feliz sos vos, sola juntando los pedazos y volviendo a empezar.
Liberándote para encontrar algo mejor en el futuro.
Quizás el final feliz solo consiste en seguir. O quizás el final feliz es este:
Saber que a pesar de todas las llamadas y corazones rotos, a pesar de todos los errores y las señales malinterpretadas, a pesar de todo el dolor y la vergüenza, vos nunca, nunca perdiste las esperanzas.

Hasta donde?


Quizás alguna vez te enamoraste de otra persona al principio
no era un objetivo sencillo de alcanzar (pero al igual que vos tampoco lo sos).
Mientras vos creías en tus posibilidades, seguro tuviste que escuchar mas de una vez:
"Cuidado que vas a sufrir" o "Estas jugando con fuego".
Es como si en cierto modo, ante el temor de los demás por no verte sufrir te cerrasen puertas antes de tiempo.
Y es cierto, puede que sufras, puede que te quiebren el corazón mas allá de toda esperanza.
Pero también se que se vive solo una vez en la vida, es decir, no existen miles de oportunidades.
Y la verdad es que ojalá todo fuera tan sencillo como poder enamorarte de quien vos quieras.
La realidad es que a veces, te fijas en la persona mas difícil de alcanzar pero eso no significa que sea inalcazable.
Pero ¿hasta donde estas dispuesto a llegar por amor? Yo diría si me preguntan que imposible no hay nada porque si hay una cualidad innata en el amor es la de convertir lo difícil en realidad.
A veces, ante las decepciones adoptamos el rol equivocado. Nos conformamos, incluso, llegamos a pensar en las ventajas de que algo no haya salido bien.
¿Porqué? Hay que cambiar este hábito del pensamiento, si alguien te importa, busca la forma de mostrárselo. Y el tiempo dirá lo que tenga que decir.
Entonces vuelvo a preguntar ¿hasta donde estas dispuesto a llegar por amor? Espero que hasta donde sea falta para ser feliz y tener el placer de regalarte una historia especial y diferente.
Cierra los ojos y piensa en aquello que deseas, porque tal vez, se convierta en realidad.
A veces en la vida, para ganar hay que arriesgar. Y tal vez, también esperar. Pero hay esperas que valen la pena.

Soy experta en complicarme la vida para demostrar que sé vivirla sencilla. Puedo encontrarle tres vueltas a una pregunta y ninguna a una res...