La falsedad de los abrazos.
El vacio de los "Te quiero"
Te necesitaba. Y te fuiste.
Huiste.
Corriste lo mas rápido que pudiste.
Mi luz, mi estrella. Mi todo.
Ya no hay nada.
No hay lágrimas, no hay risas.
Simplemente, nada.
Existe un momento del día en que el silencio cambia de forma. Deja de ser ese ruido sordo en el pecho y se convierte en una certeza. La cert...
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