martes, 16 de julio de 2013

Mi pasado.

Dulce pasado,
me lo debías.
Por tanta tristeza,
tanta nostalgia, tanta melancolía.
¿Acaso no podrías ser mas generoso?
Tan solo una hilacha me has dado.
Tan solo una hilacha,
me alma se ha regocijado.
Apresurate!
Mira, el tiempo corre.
Más años,
menos tiempo.
Elévame otra vez,
otra vez,
y otra...
Dulcemente,
suavemente,
con amor.

No hay comentarios:

Días de cama.

Tenía 18 años, ilusiones, ingenuidades y una certeza que me desbordaba el cuerpo: estaba enamorada del amor de mi vida. No era una duda, no ...