viernes, 18 de abril de 2025

Odio los títulos, nunca me salen.

Intento recordar nuestras promesas.

Debo decir que pude cumplir con algunas, y eso no es decir poco. Quisiera decir que seguí. Que vos te fuiste y yo seguí, pero no.

Me mirabas, fríamente te alejabas. Un agujero en mi interior se abrió.

Algo asi como un hoyo negro que absorve todo lo que toca.

No importa. Caígo, me levanto y vuelvo a caer.

Y duele. Cada vez que te nombran, cada vez que te recuerdo, se estremece mi agujero, se mueve dañando algo mas.

Pasa el tiempo y aunque no vamos a sanar por completo aprendemos a convivir, mi dolor y yo.

Volviste, una noche que creí había esperado toda mi vida.

Para que? Para recordarme que era momentáneo y que de nuevo te ibas.

Y yo accedí, sabiendo que la unica que lidiaba con el después era yo.

De nuevo dolió y llore. 

Hoy no puedo mas. De tanto seguir, mi voluntad se gastó.

Supongo que me rindo al dolor, o nos mimetizamos tanto que ya no puedo distinguirlo.

Son estos momentos de solitario silencio en donde me doy cuenta cuanto te extraño.

Alguien puede pensar en un titulo?

Era un amor bien rústico, bien bruto. Él sabía... yo no quería flores, ni velas ni cuanta otra boludez que nos hiciera parecer discos rayados de películas de domingo. Yo quería que me abrazara, que me apretara, que me besara, que me mordiera. Yo quería el río y las canciones. Yo quería un amor sin aniversarios, ni anillos, ni planes, ni expectativas. Quería un amor macanudo sin cadenas, ni obligaciones, ni reproches.

Yo quería algo fuerte, algo que marque, algo que se diferenciara de todos los otros "algo". No quería corazones, ni frases mal usadas, ni fotos de felicidades mal contadas. No quería una maldita demostración extra, no la necesitaba. Yo quería el amor, los mates y la frazada en el parque. Yo quería las locuras y el sexo a donde se nos cantara. No quería regalos, sólo guardaba pedacitos de momentos ya sea un papel, un caracol o la etiqueta de un buen vino. Lo que sea que me trasladara nuevamente ahí cuando me hiciera falta.

Con él yo era yo y eso es más enorme que cualquier prototipo de relación. Era yo entera, confiada y tranquila... como si estuviese desnuda a toda hora. No disfrazaba mis monstruos, ni me la daba de humilde por mis fuertes. Yo era yo y por esto es que te digo que nunca voy a olvidarlo, porque cuando uno encuentra en el mundo ese lugarcito en donde se siente pleno, en donde se siente vivo... ni muriendo lo olvida. Y ojo que a mí recordarlo no me hace daño... el consejo más miserable que me han dado ha sido ese de "soltá" cuando "soltar" tan buenos recuerdos es solo para cobardes. Yo no suelto un carajo y no sólo no puedo sino que no quiero. De la boca para afuera olvidar siempre es lo más conveniente, pero yo no hago lo que me conviene... yo hago lo que me dicta el instinto, el instinto de amar en las buenas, en las malas y en las peores.

Quizá no vuelva a verlo, pero el recuerdo es mío y me lo guardo y lo atesoro. Porque con él me descubrí. No es fácil la duda, no es fácil la intriga, no es fácil asumir ante el mundo que pase lo que pase aquel amor no morirá jamás. No es fácil cargar con cosa tan grande, cosa tan buena y cosa tan lejos. Pero es hermoso saber que tenés ahí guardado algo que nadie podría nunca quitarte... su recuerdo.



Sin titulo, para variar.

Siempre me miraba con sus ojos negros, la sensación que me producían es algo que es difícil de olvidar.
Tan contradictoria. Me decían "corré", y a la vez me gritaban "quedate".
Por que nuestra relación siempre fue así, no dormíamos juntos, pero soñábamos lo mismo.
Y yo siempre me quede.

El se iba de a ratos, quizás algunas almas necesitaban mas su ayuda que la mía, pero siempre volvía. Siempre volvíamos.
Era esa sensación de "Te conozco, y no es de ahora, de toda la vida".
Por que me quedaba? No se. Masoquismo? Curiosidad? Que se yo.
Creo que cuando dos almas se conectan ya no se separan nunca mas.

Pero la idea de apartarme de su vida, de hacerle caso a la parte de mi que quería correr,
no era una opción. Así como el agua es transparente y el aire es necesario para respirar.
De esa manera estaba tan segura.

Una noche si dormimos juntos, y soñamos distinto. Va, el durmió, yo soñaba.
No podía dormir, no me quería perder de nada. La forma en que respiraba,
la expresión en sus ojos cuando tenia una pesadilla. Moría por ver lo que el veía en ese momento.

Me abrazo desprevenida, y mientras me acariciaba la cara me dijo "Nunca te abandone".
Y esa fue la primer mentira, en el mismo momento en el que amanecía y entraba el sol por la ventana.
Contradictorio? Si claro, es como me siento al respecto.
Es lo que me genera. Sabiendo que a su lado es el lugar mas seguro y mas peligroso del planeta.

lunes, 27 de mayo de 2024

Nunca supe ponerle titulo a las cosas

No puedo darte lo que yo no tengo, pero puedo compartir con vos algún bardito que te haga sentir menos solx.

Un porro, una almohada, escribirte una poesía en el brazo hasta que te duermas. Y después, dormirme cerquita, tan cerquita que puedas abrir la puerta y meterte en mi sueño si el tuyo no te muestra nada bueno.

Y que se yo, no mucho mas que eso. 

No puedo darte la estabilidad que no tengo, pero si querés, la buscamos en algo bien choto.

Como ver una peli, o ir a morder un buen chocolate a Júpiter. 

O acariciarnos abajo de las sábanas de Venus, a Marte. Amarte. No sé.

Quizás pueda aprender. 

Quizás me dejes acariciarte hasta dormirme. 

Quizás puedas dejarte querer.

domingo, 26 de mayo de 2024

No se muy bien que poner acá.

No te pido que vuelvas a rescatarme de mis propios fantasmas, de mi propia sombra que me persigue.
No pido que vengas a llenarme tu ausencia, o vengas a cumplir mis fantasías, sentimentales, eróticas, y perturbadoras que tengo de vos (Bueno, en realidad si).
Solo te pido que alguna noche, antes de dormir, me envíes un beso que me abrigue, me digas "buenas noches" aunque no te escuche, y que me des un pasaje para entrar en tu memoria, pero uno especial, uno que me lleve a lo mas oscuro, a lo mas indecente, a lo que siempre callaste.
Como quisiera tenerte acá, en lo cotidiano, verte reír, hacerte reír, o que te rías de mi, no importa, tu sonrisa vale una vida. Tu risa me arma un miedo vertebrado pero frágil, digo, tu risa me arma el mismo miedo que me rompe.
Lo que me encanta de lo nuestro, es que puedo darle mil vueltas en mi cabeza, de principio a fin, y por que no, inventar otros mundos. otras calles, otros parques, en los que me querés.
En los que me decís que siempre me habías estado esperando y te digo "perdón, lamento haber llegado tan tarde".

Entre todos esos sentimientos borrosos, que se mezclan con el halo de mis fantasmas, estas vos. Que sos la persona que me hace dar ganas de sacarle fotos al cielo el día que el cielo no quiere ser fotografiado. Me caigo en la calle por que siempre fui torpe, y tu cara de preocupación me pone el corazón arrugado como si llevara meses abajo del agua. Desde vos, el tiempo me entusiasma igual que el río, miro al futuro y quiero verte ahí, arrugando la nariz cuando te hago reír en los tiempos difíciles, los días en los que todo el agua de la montaña pasa por nuestros pies.

A veces siento que me quedé dormida en tu pecho, por que todo se siente nuevo y viejo al mismo tiempo. Y cuando me respondés antes de que te pregunte siento que puedo tocar los bordes de la montaña, moldearla, usarla de vaso.

Yo no sabía que el beso mas lindo que me iban a dar iba a ser tomando un fernet una madrugada de invierno. Y no sabía tampoco o no había entendido mucho que el amor es cuando sentís que la otra persona te hace crecer. Digo, estoy todos los días aprendiendo cosas. 

Vos sos el chico del que hablé en todos mis poemas y todavía no te conocía.

Mercurio retro

Dicen que cuando Mercurio está retrógrado, el pasado vuelve. Que aparecen personas que creíamos haber dejado atrás y sentimientos que nunca ...