viernes, 14 de julio de 2017

De aquellos días nuestros nada mas.

Caminaba por la calle, el frío de la ciudad debilita corazones.
Y creo que el mio era el mas débil de todos.
Mientras buscaba algo que ya no recuerdo,
levanté mi cabeza y te vi. No habías cambiado, en lo absoluto.
Por el contrario yo me senti tan distinta.
Vos te habías congelado en una cápsula del tiempo junto a mis recuerdos,
junto a todos esos momentos que creí que había olvidado.
El mismo caminar, la misma mirada,
podía ver que incluso tu interior seguía igual de increbrantable.
Lo tomé como una señal, esas señales que la vida nos pone
cuando nos quedaron cosas sin resolver.
Cosas que nos quedaron sin decir, un adios que nunca quiso irse.
Ey, pero no estoy triste, o quizás si. Te recuerdo con la mayor felicidad.
Y me pregunto, que pasaría si pudiera decirte todo esto que quedo guardado.
Siendo que, no me siento ni un poco la persona que solía ser.
Aunque creo, que eso que alguna vez te confesé, sigue guardado en algun rincón.
Mandame una carta, si es que te acordás, de aquellos días,
nuestros nada más.

martes, 22 de septiembre de 2015

Lucero.

Mientras me besaba, decía que cada melodía
le traia mi recuerdo.
Cada nota, cada canción, lo acercaba a mi.
Me abrazaba, y me decía que solo junto a mi,
se sentía a salvo. Mentía!
Me prometía una burbuja, un lugar en donde solo
él y yo existíamos.
Me acuerdo que vió mi tatuaje. Ese en forma de letra.
Un recordatorio, para no cometer de nuevo el mismo error,
sin sentido, por que en ese momento lo cometía.
El error de seguir amándolo, como si nada hubiera pasado.
Me observaba con sus ojos. Esos ojos!
Cuanto los extrañaba.
Me tocaba el pelo, me bañaba en un sedante.
La realidad! Cuando un rayo de sol asomaba supe que era hora.
Habia que volver. Siempre hay que volver.
Cuanto iba a doler el golpe.
Pero que podía hacer yo si lo amaba!
Solo rendirme. Rendirme a ese amor, que solo yo sentía.

Amores imposibles

Quizás no era como lo había planeado. No, seguramente no.
Él era tan. Y ella era tan. Ambos eran.
Como una forma cambia en otra y en otra y en otra.
Con colores negros y violetas. Haciéndose una masa sin forma.
Como un alma, absorbe esos colores y se oscurece.
Se oscurecían, pero se amaban. Supongo.
Había prometido cuidarla, y en su lugar la había abandonado.
Lo normal.
Hoy ya no son los mismos. Nada los une.
Y sin embargo ella lo extraña. Lo necesita.
Como quien deja de fumar. O quien ha sido exorcizado.
Siempre esta el peligro de la recaída.

jueves, 10 de julio de 2014

Un recuerdo.

Ella jugaba con su muñeca en el jardín, el timbre del recreo anunciaba que era la hora del te con galletitas. Al sonar las 12 del mediodía él venía a buscarla para emprender el viaje de regreso a casa.
Al día siguiente, por la mañana, él la despertaba con un beso y ella con los rulos todos despeinados le dedicaba una sonrisa de buenos días.
La llevaba de la mano hasta la puerta grande de color verde, y la vigilaba hasta que contenta se disponía a jugar con sus compañeros.
Y así transcurrían sus días, unidos, por un lazo muy fuerte.
Y hoy, ella ya no sabe, si es el recuerdo, o el recuerdo de un recuerdo lo que va quedando en la memoria. Ya que de ese lazo, lo que solo queda es eso, memoria.

Quizás.

Quizás sea el viento frío que ahora sopla en el exterior. Quizás sea que la noche debilita corazónes. Quizás atrae esos fantasmas de la nostalgia. Quizás sea la ausencia del contacto de mi piel sobre la tuya.
Tal vez por momentos te extrañe, tal vez por momentos no recuerde tu nombre.
Entre flashes intermitentes de recuerdos cae la lágrima de aquello que marca la diferencia entre lo que importó, importa y siempre importará.
Quizás sea una lágrima de tristeza al no tenerte. Quizás sea una lágrima de alegria al saber que te tuve.

Mercurio retro

Dicen que cuando Mercurio está retrógrado, el pasado vuelve. Que aparecen personas que creíamos haber dejado atrás y sentimientos que nunca ...